Entradas

Mostrando entradas de abril, 2013

En la hora caduca

Odió al tiempo y a su hora caduca. Devorada por el miedo, tan hermoso y corredizo, en aquel instante sus piernas sólo respondieron cautivas del pánico. Subió tanto que al ponerse en pie la altura se mostró sumamente gigantesca, entonces se acordó de aquellas lanzaderas de los parques de atracciones en cuyo asiento juró no volver a posar jamás su pequeño trasero. Y sin embargo, tras unos segundos de adrenalina contenida, disfrutó enormemente cuando sus muslos rozaron el aire. Sonrió esta vez  y habló para sus adentros: envuélveme en la caída, el placer será inmenso.