Riva de Ruesga


Sobrecogedora es la calma de su silencio,
sobrecogedora es la belleza, oscuros cielos.

Es el refugio del día eterno,
es la certeza de mi reencuentro.

Cierro los ojos, aún puedo olerlo;
abro las palmas, aún lo siento.

Lo aguarda el alma, lo adoro en sueños.

Son sus bosques, son sus callejos, son sus rincones; amables, viejos.
Son sus paisajes llenos de cuentos..
Son sus bailes al son del viento, en los que vivo, de los que vengo.


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