Recuerdo..



El cristal tintado dejó atrás

el calor hogareño

el paisaje que enamora acostado en la retina,

en la dulce madrugada

dónde se auguraban los mejores sueños...

Me dormí,

acurrucada entre voces familiares,

a la sumisión del cuerpo

sin sustento de mente

y eché en falta a la niñez

sin necesidad de anhelos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

De Ambos

La ironía de la vida

De Vida y Muerte